¿Por qué se dice que las rubias son tontas?

Antes que nada, es fundamental comenzar por indicar que no existe ningún tipo de sustento científico para relacionar la inteligencia con el color del cabello. Una vez aclarado lo anterior, queda totalmente claro que clasificar a una persona como tonta está más ligado con su proceso de aprendizaje y raciocinio, antes que a un factor fenotípico. Ahora bien, pese a lo anterior, las rubias19 han sido consideradas durante un tiempo como mujeres con un intelecto escaso y una capacidad reducida para comprender situaciones de cualquier tipo. Por supuesto, también se debe añadir a lo anterior, que las rubias tradicionalmente acaparan más la atención y el deseo de los hombres: http://www.vpornogratisx.xxx/xnxx/.

Las rubias no son tontas

Desde el inicio debe estar claro que este vínculo que se pretende plantear entre el cerebro y belleza relacionado particularmente con el caso de las rubias es más que nada un mito. Además, durante los últimos años las propias interesadas en el tema se han encargado de ir desmontando esta clase de residuos sexistas. Por otro lado, las rubias siguen siendo las más sexys ante los hombres, demostrando que aún cuentan con ese plus respecto a las morenas, situación que pese a ser ventajosa en términos estéticos, impide que el desmonte de esta idea que la relaciona con una inteligencia un poco menor será más difícil de desmontar.

En otras palabras, usualmente las representaciones sociales relacionan la belleza como un mecanismo del que se pueden valer las rubias para solucionar distintos problemas u obstáculos de la vida. Lo anterior significa que no es necesario hacer uso del cerebro, sino que es la belleza la que se encarga de todo el trabajo, lo que puede dar a entender que en realidad son tontas.

Si se piensa en detalle lo anterior y particularmente la afirmación sobre que “las rubias son tontas”, puede ser entendida como una disputa entre aquellas mujeres que quizá no son tan agraciadas y aquellas que sí lo son, pero que por sus propias condiciones no recurren con regularidad a ciertas capacidades intelectuales, pese a contar con ellas, para solucionar distintos inconvenientes de su día a día.

Marilyn Monroe, un caso a considerar

Hay que señalar que Marilyn Monroe tuvo un CI de 160, en otras palabras su coeficiente intelectual era por mucho, más alto que el de la media de la población, sin distinguir si se trataba de un hombre, una mujer, una morena o una chica rubia. Asimismo y pese a esta condición intelectual, se la ha encajado dentro del estereotipo de la rubia tonta, más allá que siempre destacó por sus habilidades a nivel cerebral en la toma de decisiones. Sin dudas, el haber sido reducida a un mero sexual, le jugó en contra.

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